sábado, 26 de enero de 2013

Praga

Hola, hoy os vengo a hablar sobre la capital de la República Checa, Praga que sin duda alguna es la ciudad del turismo por excelencía de Europa, pues agarraos por aquí empieza Praga.

Empezaremos hablando por el castillo de Praga.

El Castillo de Praga es el monumento cultural e histórico nacional más importante, símbolo de más de mil años de desarrollo del estado checo. Se trata de un conjunto monumental de palacios, fortificaciones y edificios religiosos, administrativos y residenciales que reflejan todos los estilos arquitectónicos. El área en que se encuentra es de 45 ha. Ha sido residencia de los príncipes, reyes y emperadores de Bohemia y a partir de la constitución de la república en 1918 también residencia de presidentes.
En 1962 el Castillo de Praga con sus hallazgos arqueológicos fue declarado patrimonio cultural nacional No. 1 como el lugar más importante de la historia checa.

Historia
Los orígenes del Castillo de Praga están vinculados a Bořivoj, el primer príncipe Premyslida históricamente documentado. En los años 80 del siglo IX Bořivoj trasladó su residencia original de Levý Hradec a un promontorio sobre el Moldava dónde ya existía un pueblo-fortaleza eslavo muy favorablemente ubicado. El primer palacio de los príncipes fue evidentemente de madera. La primera edificación de piedra y el santuario cristiano más antiguo fue la Iglesia de Nuestra Señora. Sus restos fueron encontrados entre el Segundo Patio y el Jardín del Baluarte. La iglesia de Bořivoj fue poco después remodelada por el príncipe Spytihněv I quien fue enterrado en ella en 915. La segunda iglesia en el área del Castillo fue la Basílica de San Jorge, fundada por el príncipe Vratislav I. En los años 20 del siglo X otro Premyslida, el príncipe Venceslao (el santo), mandó a construir un tercer templo a poca distancia de la basílica – la rotonda de San Vito, remodelada en el siglo XI por el príncipe Spytihněv II en una basílica monumental.
En el año 973, cuando fue establecido el obispado de Praga, el Castillo de Praga fue residencia no sólo de la cabeza de estado sino también del obispo de Praga, supremo representante de la Iglesia. De esta época data el primer convento en Bohemia, establecido junto a la Basílica de San Jorge.
En el siglo X el Castillo ocupaba un área de alrededor de 6 hectáreas. En la época románica el antiguo pueblo-fortaleza fue convertido en un robusto castillo medieval, especialmente después del año 1135 gracias al empeño de Soběslav I quien hizo construir un palacio de piedra para los príncipes y nuevas fortificaciones de piedra reforzadas con varias torres, de las cuales la mejor conservada es la Torre Negra en el este.
El período gótico tuvo un impacto significante sobre el aspecto del Castillo de Praga, ante todo por Carlos IV (1346 – 1378) quien junto a su padre Juan de Luxemburgo (1310 – 1346) consiguió que el Papa elevase el obispado de Praga a arzobispado y quien colocó la piedra fundamental para la construcción de la Catedral de San Vito. En tiempos de Carlos IV el Castillo se convirtió en residencia imperial por primera vez. Carlos IV hizo reforzar las fortificaciones del Castillo y encargó una remodelación grandiosa del palacio real con la Capilla de Todos los Santos. Hizo cubrir los techos de las torres con chapas de metal doradas que dieron lugar a la frase Praga Ciudad de Oro. Desde 1382 los monarcas bohemos dejaron de habitar el Castillo de Praga por más de cien años. La corte real fue trasladada a la zona de la actual Casa Municipal y no regresó al Castillo de Praga hasta 1483, bajo Vladislav de la dinastía de los Jagellón.
A pesar de que el monarca se trasladó a Buda ya en el año 1490, encargó trabajos de reconstrucción del Castillo de Praga en estilo gótico tardío dirigidos por Benedikt Ried. Este construyó el impactante Salón Vladislav, la sala abovedada secular más grande de Europa en su época, con el cual se introducen en Praga los primeros rasgos renacentistas. Ried realizó ambiciosos trabajos de remodelación, incluyendo la construcción de nuevas fortificaciones, torres de defensa y una ampliación del palacio real. En su tiempo el estilo gótico empezaba a dar paso al nuevo estilo arquitectónico, el Renacimiento.
El impacto directo del arte italiano de nuevo estilo fue más evidente en Praga bajo el reinado de Fernando I (de Habsburgo) y después de su partida de Praga bajo el vicegobernador Fernando del Tirol. En esa época el castillo medieval fue transformado en un cómodo palacio renacentista con jardines. En el Jardín Real del lado norte surgió la arquitectura italiana típica del Palacio Real de Verano.
El incendio de 1541 que afectó gravemente los edificios del Castillo y sus alrededores motivó de sobremanera las actividades de construcción. En el marco de la renovación fueron remodelados tanto espacios residenciales como edificios religiosos. En tiempos de los primeros Habsburgo aparecen los primeros palacios nobiliarios en la zona del Castillo (por ejemplo el Palacio Pernštejn – más tarde Lobkowicz, Palacio Rosenberg y otros). En el lado noroeste fueron construidos los edificios para los establos.
Durante el reinado de Rodolfo II (1576 – 1611) culminó la reconstrucción renacentista y manierista del Castillo, el cual se convirtió por segunda vez en un centro imperial y sobre todo un centro cultural y científico de Europa. Nuevos edificios fueron erigidos en el Segundo Patio para albergar las colecciones de Rodolfo – el Salón Nuevo (hoy en día Salón Español) y la Galería Rodolfo. Los lados noroeste y suroeste del castillo fueron comunicados por un ala donde se ubicaba la famosa Kunstkammer y otros espacios para las actividades de coleccionismo de Rodolfo, quien además hizo construir establos nuevos para sus preciosos caballos de pura raza española. En tiempos de Rodolfo se colocó la base del Callejón de Oro. La Torre de la Pólvora sobre el foso de Jelení příkop se menciona como el lugar donde se ubicaban los laboratorios de los alquimistas de Rodolfo.
El Castillo volvió a sufrir graves daños al ser tomado y saqueado por el ejército sajón en 1631 y por los suecos en 1648. Después de la Guerra de los Treinta Años los Habsburgo no mostraron mucho interés en la residencia real.
Tan sólo entre los años 1755 y 1775 María Teresa encargó una reconstrucción extensa del Castillo de Praga, convirtiéndolo en un complejo palaciego representativo. La imponente obra de construcción fue provocada por los daños que el Castillo sufrió a causa de intensos bombardeos durante los conflictos bélicos en el principio de su reinado. La remodelación fue proyectada por el arquitecto vienés Nicolo Pacassi, quien diseñó también el Primer Patio con su monumental puerta de entrada. La Capilla de la Santa Cruz en el Segundo Patio y otros edificios, por ejemplo el Capítulo de Damas Nobles, también datan de la época de la reconstrucción teresiana. Pacassi dotó el ala sur del Castillo de la unificada y majestuosa fachada de una sede representativa en estilo barroco tardío. Sus proyectos influidos por el rococó vienés y el clasicismo francés fueron realizados por los constructores Anselmo Lurago, Antonín Kunz y Antonín Haffenecker.
El siglo XIX fue un período de abandono. Después de las reformas de José II muchos de los edificios del Castillo eran utilizados por el ejército. Algunos edificios fueron remodelados por motivo de la estancia de Fernando I el Bueno en los años 60. Después de 1859, cuando fue fundada la Unión para Completar las Obras de la Catedral, se empezó primero con la reconstrucción y luego bajo la dirección del arquitecto Josef Mocker finalizaron los trabajos de la Catedral de San Vito en 1929.
Extensos trabajos de remodelación fueron realizados entre los años 1920 y 1935 para acondicionar el Castillo como residencia del presidente checoslovaco, proyectadas por el renombrado arquitecto esloveno Josip Plečnik quien logró armonizar de manera perfecta el lugar histórico con los requisitos de la civilización moderna. Sus modificaciones afectaron sobre todo el Primer y el Tercer Patio, los jardines al sur del Castillo, el Cuarto Patio con el Jardín del Baluarte y numerosos espacios interiores. Plečnik creó por ejemplo el Salón de las Columnas y las zonas privadas del apartamento presidencial, incluyendo el llamado Despacho Masaryk. Después de la Segunda Guerra Mundial su alumno Otto Rothmayer finalizó algunos espacios interiores del Castillo con un nivel de calidad de diseño semejante.
En 1936 Pavel Janák fue nombrado el arquitecto del Castillo de Praga, seguido por Jaroslav Fragner en 1956.
Después del año 1989 muchas zonas del Castillo fueron abiertas al público. En tiempos del presidente Václav Havel se realizaron varias modificaciones en el interior del Castillo y fueron construidas dos entradas nuevas al Segundo Patio proyectadas por el artista y diseñador Bořek Šípek. El paso a través de la valla del Puente de la Pólvora en el foso de Jelení příkop (arquitecto Josef Pleskot) fue galardonado con un importante premio de arquitectura. El invernadero moderno diseñado por la arquitecta de fama mundial Eva Jiřičná es también de mucho interés. La Plaza San Jorge fue remodelada y repavimentada. En colaboración con expertos del Instituto Getty también fue restaurado el mosaico del Juicio Final.
A partir de 1990 el Castillo de Praga está espectacularmente iluminado todos los días desde el anochecer hasta medianoche, o hasta la una de la mañana en la temporada turística. La tradición de iluminación con luces eléctricas se remonta al año 1928 cuando fueron instaladas las primeras lámparas para marcar el décimo aniversario de la constitución de la república. Una iluminación decorativa más parecida a la actual fue inaugurada a finales de los años 60 pero funcionaba sólo en ocasiones especiales, como fiestas estatales o fechas importantes de la república.
En los últimos años se han realizado trabajos de reconstrucción en muchos edificios del Castillo, prestando atención particular a las investigaciones arqueológicas que se iban desarrollando desde 1925 y aportaron muchos conocimientos nuevos sobre la historia del Castillo. Desde 1990 las investigaciones y la renovación de diferentes áreas y edificios del Castillo han sido impulsadas por la idea de avivarlas a través de su máxima apertura al público.


 



 El siguiente lugar de Praga sobre el que hablaremos será sobre el Puente de Carlos.

El puente más antiguo praguense, surgió en el lugar del puente de Judit destruido el año 1342 por una inundación. El Puente de Piedra o de Praga, a partir del año 1870 llamado de Carlos, fue edificado el año 1357 por Carlos IV. Según las últimas investigaciones, la construcción del puente fue iniciada por el Maestro Otto y fue terminada el año 1402 por Petr Parlér. En ambos lados el puente está fortificado con torres (las Torres de Puente del Barrio Pequeño, y la Torre de la Ciudad Vieja). Desde el año 1683 hasta el año 1928 se colocaron en los pilares del puente 30 estatuas y conjuntos de estatuas de santos (M. Braun, F.M. Brokof y otros). La longitud del puente es de 515 metros, el ancho es de 10 metros.

 


 El siguiente lugar sobre el que hablaremos es el ayuntamiento de la ciudad vieja.

Establecido en el año 1338 como sede de la Administración autónoma de la Ciudad Vieja. La parte gótica más antigua del conjunto con la torre, capilla salediza y con rica decoración de escudos, proviene de la segunda mitad del siglo XIV. En el reloj astronómico (principios del siglo XV) a cada hora en punto entre 9.00 y 21.00 horas aparecen 12 apóstoles y en su parte inferior se halla un calendario con los signos zodiacales de Josef Mánes (1865). El ala oriental neogótica del ayuntamiento fue destruida el 8-5-1945 y ya no se ha reconstruido


 

Ahora os hablaré sobre el transporte en Praga.
Praga es una intersección importante para el transporte en Europa central. Su accesibilidad, sea por avión, en auto o en tren, es excelente. Gracias a su ubicación en el centro de Europa, Praga se ofrece como un punto de salida conveniente para viajes a otros países de Europa central y del este o aún más allá. Su aeropuerto internacional y sus estaciones de trenes gozan de una excelente conexión con el centro de la ciudad gracias a un eficiente sistema de transporte público.

Tambien es un lugar de interés la torre de la pólvora.
Entrada monumental a la Ciudad Vieja; construcción gótica del año 1475 levantada por Matej Rejsek. Originalmente, almacén de pólvora. A finales del siglo XIX reconstruida por J. Mocker.

 


 Praga – la joya histórica de Europa – es una de las ciudades más atractivas del mundo. Un manual de arquitectura con un sinfín de monumentos, una ciudad sumamente musical, romántica o nostálgica, pero ante todo una vibrante ciudad moderna. En 1992 el casco viejo de Praga de 866 hectáreas fue declarado como patrimonio cultural y natural de la humanidad por la UNESCO.

 
                                                  Vistas desde el monte Petrin.